Una grata sorpresa. es reencontrarse con Teresa Constantini y con un avance notable para decir cosas desde el lenguaje cinematográfico.La sensualidad de un campo de margaritas y una pareja de amantes retozando en la hierba, hacen explotar la pantalla.
Es muy intensa la alegría que se expresa en este encuentro.
Una historia de amor truncada se abre. La dulce ingenuidad de Felicitas y un matrimonio por conveniencia que le arruina la vida; a ella y su amor.
La tragedia parece inevitable.
Los amados no se pueden olvidar, más que enfado surge de la pantalla; indignación frente al poder de otros. Les diría que la sensación es sentirse cautivos.
Una caricia áspera ante el tiempo que les toca vivir.
Es una historia que se deja ver, que los conmoverá.
Hay mucho esfuerzo y dedicación puesto en juego en esta producción.















