Bobby (Jesse Bradford) es un tipo que acaba de salir de la cárcel en libertad condicional y se dirige a vivir al apartamento de su recientemente fallecida madre en una zona antigua del Village neoyorkino. La edificación es la típica antigua donde los vecinos apenas se comunican. La madre de Bobby murió en extrañas circunstancias tras haber estado aislada y sin salir de su casa durante largo tiempo. Los vecinos avisaron a la poli cuando la casa ya olía. Bobby descubre cosas raras como una despensa llena de comida enlatada consumida o podrida y con múltiples candados; además empeiza a oir ruidos y voces que provienen del apartamento de al lado