
Un grupo de estudiantes en una fiesta se desafían mutuamente a jugar con una oüija. Lo que empieza como una broma se convierte enseguida en una experiencia inquietante: el vaso deletrea el mensaje "todos mueren". Liam es el que peor se lo toma; sale huyendo de la habitación y se refugia en el tejado. Su novia Annie consigue calmarle un poco y luego le deja para ir a buscar su inhalador. Un momento después Liam ve el cuerpo achicharrado de Annie que rompe el techo de cristal y va a estrellarse contra el suelo del salón donde estaban celebrando la fiesta.















